Cómo mantenerse en forma en la edad adulta - Cuídemi

Síguenos en:

Cómo mantenerse en forma en la edad adulta

Publicado en Entretenimiento, Salud el 17 julio, 2020

Cualquier edad es buena para ejercitarse, por eso es necesario que nuestros mayores establezcan una buena rutina e incorporen la actividad física en su día a día, para ejercitar cuerpo y mente y prevenir enfermedades. Una vez que adopten este hábito, se sentirán mejor consigo mismos, ganarán autonomía y se recargarán de positividad y mucha energía. 

Los beneficios de hacer deporte en la tercera edad son innumerables, tanto a nivel físico como emocional. En este sentido, la OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda a los mayores realizar 150 minutos a la semana de actividad moderada o 75 de actividad intensiva. De este modo, se evita la inactividad física, un problema de salud pública en todo el mundo, se mejora la autoestima, aumenta el nivel de bienestar y se envejece de forma saludable.

Las personas que quieren iniciarse en la práctica de algún deporte deben hacerlo de forma gradual y, poco a poco, ir aumentando la frecuencia e intensidad. Si bien, antes de ponerse manos a la obra, es importante que si han padecido o padecen alguna enfermedad consulten previamente a un médico.   

Aquellos que, en cambio, entrenan regularmente tienen menos dificultades para adaptarse y probar actividades nuevas, además de menores probabilidades de desarrollar una enfermedad cancerígena, padecer diabetes o sufrir problemas cardiovasculares. 

Deporte en la edad adulta

Nunca es tarde para empezar a practicar un deporte nuevo o recuperar viejos hábitos. Hay muchos ejercicios con los que mantenerse en forma, ya sea para tonificar piernas y glúteos, quemar calorías, estimular la circulación o aumentar la vitalidad, como por ejemplo:

  • Caminar a buen ritmo un mínimo de 30 minutos al día, o cinco días a la semana, para combatir el sedentarismo. Se debe evitar coger el transporte público o privado para pequeños desplazamientos.
  • Montar en bicicleta al aire libre o estática en casa o en el gimnasio, para endurecer la parte inferior del cuerpo. Conviene alejarse del centro de las ciudades y escoger principalmente parques, jardines y zonas abiertas, para tener un mayor contacto con la naturaleza y conectar con uno mismo.
  • Natación, para aumentar la resistencia física y articular. Los meses de verano nos ayudan a incorporar esta rutina habitualmente. 
  • Gimnasia (aeróbica) o acquafitness (en el agua), para favorecer la longevidad y prevenir enfermedades. 
  • Bailar, para fortalecer el corazón, eliminar el estrés y mejorar las relaciones sociales. ¿Por qué no probar con alguna clase de baile: salsa, tango o de salón? 
  • Jugar al ping pong, tenis, baloncesto, golf, para mejorar el sistema cardiovascular, aumentar la fuerza y el equilibrio e incrementar la esperanza de vida. 

Es importante planificar bien qué actividad vamos a llevar a cabo, adaptarla al nivel físico de la persona que lo va a practicar y, por qué no, hacer de esta experiencia un momento de disfrute y entretenimiento que nos haga sentir bien en todo momento. 

Recuerda: mantenerse en forma es una cuestión de actitud, y gracias al deporte conseguiremos llevar un estilo de vida activo y afrontar mejor la jornada, lo que repercutirá en nuestro estado de ánimo y salud. Además, este entrenamiento diario nos ayudará a retrasar el deterioro cognitivo, a descansar mejor por las noches y a recuperar la vitalidad y la autoestima. La salud se notará por dentro y por fuera. 

Y tú, ¿qué ejercicios practicas para estar en buena forma física? 

 

 

¿Eres el responsable de un centro asistencial?

Crea una cuenta para publicar todos tus datos

Servicios para centros