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La sociedad vulnerable. Prohibido envejecer, un libro sobre el papel de las personas mayores

Publicado en Tercera edad el 2 febrero, 2021

En su nuevo ensayo La sociedad vulnerable. Prohibido envejecer, Javier Casares Ripol invita a sus lectores a analizar el rol de las personas mayores en la sociedad. 

En esta entrevista el autor del libro, catedrático de Política Económica de la Universidad Complutense de Madrid, escritor de varios artículos y actor, reflexiona bajo una mirada más genuina y alternativa acerca del colectivo de las personas mayores en la actualidad, sometidos a la implacable consideración de que parece que envejecer está prohibido. Su posición ante este panorama es clara y concisa: respeto y equidad hacia los mayores.

En tu ensayo La sociedad vulnerable. Prohibido envejecer analizas el abandono social que están sufriendo los mayores. ¿Cuándo y por qué decidiste escribir este libro?

Este libro, que surge antes de la irrupción de la pandemia, es una reflexión acerca de la situación de los mayores, que en muchos casos han sido preteridos, olvidados, incluso estigmatizados por la sociedad. Es decir, son personas que pueden cumplir perfectamente misiones y actividades pero se encuentran fuera del mercado laboral; reciben una pensión por haber contribuido toda su vida pero parece que les están dando un regalo; o se encuentran incluso con situaciones vejatorias. Esta preocupación fue lo que me llevó a profundizar un poco más en el tema y a ponerlo por escrito.

La sociedad vulnerable de Javier Casares

En tu opinión, ¿los mayores son el colectivo más vulnerable o el más vulnerado?

Evidentemente es vulnerable, porque con el paso de los años se pueden perder algunas condiciones físicas y mentales, pero también hay muchas personas que están en perfecto estado o se las considera mayores demasiado pronto. 

En cambio considero que, ante todo, es el colectivo más vulnerado, y lo reafirmo en una frase muy reveladora de mi libro: en muchos casos no es que tú envejezcas, sino que te envejecen los demás. Es decir, el envejecimiento es un proceso fundamentalmente político y administrativo que viene marcado por un criterio de edad.

Hay que tener en cuenta que hoy día se están haciendo prejubilaciones con 45 años, algo que considero un disparate económico porque no hay sociedad que lo resista. Pero es verdad que, en algunos casos, se ha comprado la “voluntad” de la gente, que ha aceptado en un momento determinado prejubilarse porque las condiciones eran relativamente buenas, aunque socialmente es un desastre ya que son personas que están muy capacitadas para seguir desarrollando su trabajo. Por tanto, es un fracaso social retirar a los mayores del mercado laboral. 

¿Qué se entiende por “ser mayor”?

Este es el quid de la cuestión. ¿Qué es “ser mayor”? Al final se ha convertido en algo puramente político que alguien determina sin que aplique a todos por igual. Un ejemplo es el caso de empresas en las que están prejubilando a personas con 45-50 años, a la vez que aquellos que dirigen estas políticas son los mismos que las infringen, porque muchos de ellos siguen trabajando pasados los 70. De hecho, ahora mismo hay algún ministro que supera esta edad, pero si tuviera que desarrollar su trabajo en otro campo de la actividad pública no podría hacerlo.

Por tanto, vemos que hay un mundo de raseros, en el que en numerosas ocasiones quienes constituyen las normas no las aplican a sí mismos, y ocurre tanto en el sector privado como en el público. En ocasiones, se priva a las personas mayores de ser entrenadores de fútbol, de participar en cursos de teatro, de ir a clubs de baile, etc. Son restricciones fundamentalmente administrativas que se fijan sin tener en cuenta las condiciones concretas de cada persona. Es un fenómeno muy curioso que vemos en cualquier actividad, donde ser mayor para según qué cosas se aplica de forma aleatoria sin tener nada que ver con la edad biológica. 

Incluso en el tema de las pensiones, que lleva implantado desde ya hace 100 años cuando la esperanza de vida era muy baja estadísticamente. En cambio hoy día, a pesar de la pandemia, la esperanza de vida de una persona de 65 años es muy alta y puede alcanzar hasta 20 años más. Por tanto, es lógico que aquellos que quieran permanecer como población activa lo puedan hacer sin que haya tantas restricciones. 

¿Qué opinas de los estereotipos edadistas, paternalistas o infantilizados de algunos medios cuando se quieren dirigir a las personas mayores?

La palabra infantilizada es muy correcta. Lo que hacen es retroceder a los mayores a la infancia y parece que todo se les está regalando a través de ayudas o pensiones, cuando la mayoría de ellas son contributivas, por tanto un derecho adquirido a lo largo de los años de trabajo. 

Vemos mucho gasto y despilfarro en las cuentas públicas, cuando el estado de bienestar debería estar para eso, para ayudar con las pensiones no contributivas a aquellos que por determinadas circunstancias no han conseguido llegar a un mínimo vital para subsistir. 

personas mayores

En Cuídemi damos mucha importancia a las opiniones de usuarios reales de un centro o servicio asistencial. ¿Qué opinas del derecho a opinar de las personas mayores a las que a menudo se las deja de lado?

El derecho a opinar es algo muy remoto. En las civilizaciones antiguas algunas sociedades eran gerontocráticas y, por tanto, los mayores eran muy considerados. Incluso en los famosos consejos de ancianos tomaban decisiones importantes en muchos países como en la Antigua Grecia, en Roma, etc. Realmente se ha pasado de eso al menoscabo. 

Hay un sector poblacional de edades muy elevadas que tiene grandes necesidades, por tanto la vertiente asistencial es imprescindible. En ese sentido creo que vuestra labor es fundamental, porque hay un colectivo muy importante de personas a las que no se las puede abandonar de ninguna manera. Evidentemente son personas que tienen sus opiniones y hay que tener en cuenta sus consideraciones, y no por tener algún problema físico o de movilidad están exentos de pensar y decidir.

A veces también las personas mayores son las que están más sometidas a fraudes, robos o engaños, por tanto en este sentido la labor que hacéis de verificar las opiniones es fundamental y hay que felicitar a todos los que trabajáis en este campo de la atención a los mayores.

Se habla de los retos y oportunidades de negocio que se abren con una generación senior cada vez más longeva y, por tanto, con mayores necesidades de productos y servicios. Como catedrático experto en política económica, ¿qué nos puedes decir de la llamada «Silver Economy» o economía plateada?

Creo que es un sector en crecimiento por dos razones: la primera, porque cada vez hay más personas en términos de porcentaje, y la segunda razón porque son personas que también tienen sus necesidades. 

Dedico un capítulo del libro a analizar los hábitos de compra y estilos de vida, y en contra de lo que se dice habitualmente hay muchas personas mayores con comportamientos de compra muy similares a los de los jóvenes, usan frecuentemente Internet, están muy actualizadas, y algunas de ellas cuentan con un poder adquisitivo muy aceptable gracias, insisto, a su pensión y esfuerzo de muchos años. Nadie les está regalando nada. Esto ha desarrollado un sector muy importante que se engloba dentro de la Silver Economy. 

Desafortunadamente, una de las vertientes más relevantes que es la del turismo está ahora muy parada, pero esperamos que resurja pronto; y luego está la vertiente que los anglosajones denominan down aging -retroceso en la edad-, es decir, generaciones muy variadas con 50-60-70 años que tienen gustos, aficiones y gastos muy juveniles. Por tanto, hay que respetar todos estos hábitos de consumo y estilos de vida diferentes que dan lugar a la llamada economía plateada.

Al final, dos palabras resumen tu posición ante el inquietante panorama actual: respeto y equidad. ¿Crees que la actual situación nos hará replantearnos el papel que los mayores ocupan en la sociedad, a velar por su calidad de vida en la vejez y por una inclusión real en todos los ámbitos de la sociedad?

Por ahora no soy muy optimista, porque lo que estamos viendo realmente es un “sálvese quien pueda”, pero vamos a ver si poco a poco se mantienen estas dos coordenadas que para mí son fundamentales: respeto y equidad.

Los mayores son personas que han contribuido a forjar la sociedad durante muchos años y se merecen respeto. Equidad no significa igualdad absoluta, y a menudo se confunde. Equidad consiste en tratar de forma igual a los iguales y de forma desigual a los desiguales. Es decir, a las personas que tienen condiciones físicas deterioradas, han perdido capacidades o soltura para desenvolverse en el mundo y requieren apoyo, por tanto, hay que tratarlas de forma equitativa, ayudarlas y darles una prestación asistencial. Porque si decimos que hay que tratarlas de forma igualitaria es pretender que sean autónomos aunque no reúnan las capacidades para serlo.

¿Cómo está siendo la acogida del libro?

Hay que moverse mucho para llegar al colectivo que se mueve por y para los mayores, por eso me alegro mucho que deis a conocer este trabajo. Estoy contento de haber lanzado un libro en el que arrojo una visión un poco diferente de la situación actual de los mayores, desde luego desalojando los tópicos y los mitos al uso. En ese sentido, estoy contento. Todo el mundo me ha dicho que es original y ofrezco una visión alternativa de este colectivo. 

Es un libro accesible y fácil de leer, y que favorece y reivindica en cierto sentido toda la labor que estáis desarrollando también vosotros.

¿Cuáles son para ti las claves para fomentar un envejecimiento activo?

Soy una persona muy activa y con muchos intereses. Tengo afición por el cine, he estudiado arte dramático, hago deporte, soy entrenador, me gusta estar activo y me desenvuelvo lo máximo posible. Con la tecnología me defiendo como usuario, y me permite usar herramientas para escribir. Hay que hacer lo que a uno le gusta y motiva.

Sobre el autor

Javier Casares Ripol es catedrático de Política Económica de la Universidad Complutense de Madrid. Ha escrito y colaborado en más de 50 libros y 200 ar­tículos sobre temas económicos y socia­les. Ha sido director del Departamento de Economía Aplicada de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la citada universidad. Fue decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de Toledo. También ha escrito diversos libros y artí­culos sobre temas cinematográficos. Para un mejor conocimiento de causa, cursó los estudios académicos y obtuvo la titu­lación de actor en la Escuela Municipal de Arte Dramático de Madrid.

Más info:
jcasares@ccee.ucm.es
editorialcirculorojo.com/la-sociedad-vulnerable

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